La Historia "Oficial" y la Otra Por más que allá una historia alterna de la que se sigue haciendo eco cada serio hombre de libros que crezca y se rebele cada vez más uno que otro tal vez no le crea. No puede hacerlo. Y es por el simple hecho de que es diferente a la otra y de tintes aparentemente más realistas. El único motivo por el que se puede tener alguna fe en las nuevas voces es por los fundamentos que puedan tener, nada fuera de lo común pero, no por eso, menos importante.

Además, está la relación directa que se le pueda dar con la Argentina que hoy se vive, las similitudes que un “prócer” o una calle de cualquier ciudad pueda tener con alguna victima de las coimas que aparecen hoy por las noticias y asi considerar esta historia vieja como algo nuevo como sería lo más posible con la lógica de la actualidad en la gente con sentido común lo que, según Einstein, es.

Este es el centro de la cuestión, la frase hecha de “el presente se construye por el pasado” y sus similares son lo que nos puede mostrar que tanto sentido tiene lo que creemos o escuchamos y esto sólo se logra con el razonamiento general, con la memoria aunque sea la que tenemos desde el punto en que empezamos a vivir sin nada de antes, no puede volver a ser por la ciega fe, la tradición o la fea costumbre (porque no hay mejor manera de decirlo) de creer todo y preguntar nada porque, de este modo, un historiador sería un político más del que se esperan promesas poco confiables con un bajo (bajo) promedio de realidades que, a fin de cuentas, siempre acaba en lo mismo.

Sacha Marsico, 6 de marzo de 2008.


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