No dormí esa noche (o día...da igual), solo veía pasar los minutos de todo el “día” en el reloj de mi abuelo y cronometraba cada segundo que pasaba tal cual como cuando iba a natación y terminaba tomando los tiempos...Mientras tanto, el pueblo se maravillaba de ver el crepúsculo, seguido el ocaso y luego el anochecer y así una y otra vez hasta el cansancio. Llegué a una conclusión 24 horas después:
Cada minuto dura un segundo.
Nadie me creyó. Todos estaban pendientes de los viejísimos televisores de pantalla plana de cristal líquido en los que el ministerio mundial del tiempo ( que hasta ese momento no había cumplido ninguna función) debatía en directo una re-acomodación de los horarios. Se suspendieron las clases, los trabajos que dependen del tiempo se pararon y el boliche cerró por falta de noche. Yo me resigné.
"Ahora podemos jugar un partido de 90 minutos" Me dijo un amigo en cierta etapa de mi resignación y accedí, ¿Qué más se podía hacer?
Jugábamos hasta el anochecer (que usábamos de entretiempo) y seguíamos al día siguiente o al próximo si fuera necesario definición por penales. ¡Esa es la simplicidad que me gusta!
Cuando nos cansábamos de jugar yo trataba de debatir mis ideas con los demás. No funcionaba.
Agotado de tanto Fútbol y confusión, busco a alguien que pueda aceptar mis pensamientos. No veo a nadie. "Deben de estar viendo el debate" Pienso en voz alta.
Comienzo a clamar la base de mi idea en busca de alguna respuesta:
¡Un minuto dura un segundo! ¡UN MIN...!
<
Le comenté eso de la falta del tiempo para preguntar ese tipo de cosas y se sonrió. Comenzamos a hablar sobre mis ideas (¡Está tan de acuerdo!).
Paramos para ver el debate un rato. Era la viva imagen de lo que nunca cambia. A cada chispazo de solución, todo un incendio de problemas. Fatigante.
Esto ya no me importaba tanto ya que no dependía de ellos. Con todo el apoyo que tenía podía llegar a imponerme y si no fuera así, no me interesaba. Todo lo que necesito está aquí, en mis brazos.
Me habla desde afuera:
-¡Amor!¡Vamos a festejar nuestro 5to aniversario!
-¡Si festejamos el 4to hace 2 semanas!
-Ya sé, pero dale, va a ser divertido.
-Para festejar boda, tras boda, tras boda ¿Porqué no festejamos nuestro amor eterno?
-Dale, deja de decir tonterías (mientras me guiña un ojo) ¡ y apuráte que se nos va a juntar con la boda de plata!
-Bueno,¡ esperáte un minuto amor!
Me levanto lanzando maldiciones al cielo cuando me doy cuenta de la estupidez que acabo de decir y nos vamos a festejar nuestro segundo aniversario en un mes.